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Observación del planeta Venus
miércoles, 4 de enero de 2006
Hoy me iba a dar la tarea de tomar algunas fotos de Venus, que ya está a punto de tener su conjunción con el Sol, tras la cual dejará de verse en los cielos del atardecer para convertirse en lucero de la mañana. Habiendo “olvidado” la poca práctica que tuve hace un tiempo con la webcam, pensé retornar a ella. Pero lo cierto es que, aun cuando pensé en esto desde temprano el en día, va casi se me olvidaba. Justo después de la puesta del Sol, cuando noté que la cantidad de luz en el exterior iba disminuyendo, fue que recordé el proyectado intento. Como ya Venus está tan bajo en el horizonte al caer la noche, sería muy poco el tiempo que tendría para hacer todo los preparativos. Enseguida saqué el telescopio refractor, la laptop, la cámara, etc., y me puse a enfocar el planeta. Sorpresivamente, esta vez fue más fácil encontrarlo a través de la cámara y enfocarlo, pero como el ratio focal del refractor es tan rápido, Venus se veía relativamente pequeño. Decidí inmediatamente sacar el Mak, colocarle la cámara, etc. Una vez más, como lo puse en la misma montura del refractor (que ya estaba más o menos alineada), logré enfocarlo en pocos segundos. Ahora el planeta se veía más grande, justo como lo quería, pero ya estaba aproximándose demasiado al horizonte. Intenté ajustar los controles de la cámara lo mejor posible, pero lo que veía a través de la cámara no era muy convincente. Por ello, decidí tomar una serie de fotos con la cámara digital, y luego procesarlas de la misma forma que haría con el producto la de webcam. En total, fueron unas 26 tomas de manera afocal, pero no me gustaron. Así que decidí regresar a mi antigua práctica de dibujar, hace muchísimo tiempo echada a un lado en favor de métodos más modernos. Y qué equivocado estaba: los resultados del dibujo, que ven arriba, superaron cualquier intento de aplicar la tecnología del momento a la observación astronómica. Una foto vale más que mil palabras, reza el estribillo, pero en esta ocasión, un dibujo vale más que 26 fotografías. Hasta quedó libre de toda aberración cromática: por el telescopio, Venus parecía un arcoiris, por los muchos colores que se le veían ondulando de un instante a otro: especialmente el rojo y el verde y el azul y el amarillo y... Bueno, una cosa espantosa. No esperarían a que añadiera todas esas “impurezas” en el dibujo, ¿no? Pues no, lo tienen libre de imperfecciones. Creo que visualmente la línea de iluminación era hasta más delgada, pero creo que así se ve bien. Volveré a intentar mañana. Lo más soprendente de este día fue la apariencia de Venus a simplevista: aunque no puedo confirmar que la forma precisa de la fase se podía ver claramente, sí puedo afirmar, sin lugar a dudas, de que no se veía como es usual, medio redondo, sino alargado. Como quería fotografiar en vez de ver a simple vista, no hice más énfasis en esto, pero mañana lo volveré a intentar. Con los binoculares sí que se veía espectacular.
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