2003.11.19+20:00 UT
El retorno de las manchas
Hace varios días, regresó a la faz del Sol, la antigua R484 (que recibió la nueva denominación 501), con una nueva apariencia y menor extensión: sólo se aprecian dos manchas de considerable tamaño acompañadas de varias otras zonas pequeñas. Hoy, por su parte, han comenzado a surgir R486 y R488, las que, en cambio, se aprecian aún de gran tamaño y rodeadas de fáculas y penumbras.
Las condiciones climáticas en la Isla (que han sido terriblemente catastróficas durante las pasadas dos semanas) no han mejorado lo suficiente como para permitir lapsos de tiempo con cielos despejados por más de algunos cuantos minutos, tiempo que tampoco ha sido suficiente para permitir que saque el Mak y comience una nueva ronda de fotografías.
2003.11.04+11:50 UT
Termina media ronda
Con la foto de hoy, termina media ronda de anotaciones sobre manchas solares, doce días de observación diaria que han sido tanto placenteras como iteresantes. Hoy, R486 y R488, o lo que quedaba visible de ellas, estaban al punto de perderse por el limbo oeste, y la última de ellas, era más identificable por la presencia de las fáculas asociadas a ella que directamente. Una vez vistas las "estrías" claras, entonces daba la impresión de que había algo más. R486, por el contrario, por quedarse un poco más "atrasada" en su traslación (distintas zonas del Sol tienen diferentes períodos de rotación), todavía se distinguía sin dificultad (aunque también favorecida por fáculas). Hasta el momento, no se ha formado ninguna otra mancha significativa en la fotosfera, a excepción de R494, de forma circular pero de limitadas proporciones; R495, aún más diminuta y detrás de la anterior, y R487, casi desaparecida y hacia el norte de las otras dos. Oprima AQUÍ o la foto arriba para verla ampliada.
2003.11.03+12:10 UT
Vuelta a la normalidad
Tras la imágen pálida de ayer, la de hoy regresa a la coloración usual. De las dos grandes manchas que quedan visibles, R488 parece ser la primera que se adentre al otro lado del Sol, posiblemente desapareciendo por el limbo oeste durante las últimas horas del día. Todo tiende a indicar, por otra parte, que R486 la seguirá de cerca, pero probablemente todavía se vea en el limbo para mañana. Ayer y durante las primeras horas de hoy (en tiempo universal) ambos complejos produjeron erupciones de material que echaron al espacio, pero por no estar apuntando hacia la Tierra, gran parte de eso no llegará hasta acá. Oprima AQUÍ o en la imagen a la derecha para ampliarla.
2003.11.02+13:10 UT
Pálido Sol
Todo parece indicar que, en cuestión de un par de días, ya no tendremos más manchas (excepto una que otra "miniatura") y que descansaremos del Sol por un rato. No obstante, esta estrella ha probado estar llena, no sólo de hidrógeno y helio (en órden de abundancia), sino de infinidad de sorpresas al alcance de los más minúsculos telescopios. Y este capítulo todavía no se cierra, puesto que aún nos falta por ver si alguna de estas manchas solares logra emular la aventura de Magallanes (muerto antes de concluir la histórica travesía alrededor de la Tierra) y Juan Sebastián Elcano y surgir nuevamente de la otra parte del Sol.
La observación de hoy fue más corta que la de ayer porque el Sol se levantó en un manto de cirrostratos que han afectado su visibilidad. La fotografía a la izquierda no fue tomada con otro filtro, ni es blanco y negro, sino que así ha salido directo de la cámara, como si se tratara de un efecto especial. Parece que la luz que llegó a la CCD fue menos intensa, por lo que no fue capaz de grabar color alguno (o como dice el refrán: "de noche, todos los gatos son negros", o algo así). Oprima AQUÍ o sobre ella para ampliarla.
2003.11.01+12:00 UT
Comienza noviembre con manchas
Se podría decir que R486 y R488 han comenzado su cuenta "regresiva", y se aprestan para hacer el gran salto al otro lado del Sol. Hoy se observan muy próximas al limbo oeste, tal que la curvatura de la superficie del Sol en esa zona afecta su apariencia. Tras los grupos R487, R494 y R495 no han surgido otras manchas que le sigan los pasos, por lo que se avecinan días de "tranquilidad" en el reino de las manchas solares (y en el de las auroras boreales y australes que deleitaron a tantos observadores en las latitudes altas de la Tierra).
Hoy, la atmósfera estaba relativamente limpia y transparente al momento de hacer las observaciones temprano en la mañana, pero el patrón climático que ha imperado en estos días parece que se repetirá en el día de hoy, lo que se traduce en lluvia y cielos nublados para la tarde. De hecho, antes de concluir la sesión de observación solar de hoy, una capa de altostratos se posó frente a la estrella, arruinando las últimas fotografías. Tampoco me dio tiempo para utilizar la webcam en las manchas como en días anteriores. Si los cielos se mantienen despejados, podré intentar una segunda sesión de observaciones más tarde. Oprima AQUÍ o sobre la foto para verla ampliada.
2003.10.31+12:00 UT
Fáculas de Halloween
Se sabe que las manchas solares y las fáculas están relacionadas, y con frecuencia se las ve juntas, las segundas rodeando a las primeras. Así se comprueba en la foto a la izquierda, que aunque no logra una buena definición, las variaciones en tonalidad establecen la presencia de las fáculas como si fueran "filamentos" de coloración más clara. De hecho, dos arcos estrechan un puente entre los dos grupos principales del complejo R492, que es ese que se ve próximo al limbo oeste.
La rotación del Sol ha trasladado todas las manchas a un solo hemisferio (el oeste), y por lo visto es probable que en apenas tres o cuatro días ya no quede visible ninguna de las colosales regiones que han dado mucho de qué hablar en días recientes. Aunque hay varios grupos pequeños en desarrollado, ninguno de ellos parece que alcanzará las dimensiones de R484 (ya al otro lado del Sol), R486 ó R488. Suele suceder que, aunque no las veamos por un tiempo, algunos de estos conjuntos de manchas solares desaparecen por el limbo oeste, recorren todo el otro lado del Sol y vuelven a aparecer por el limbo este algunos 13 días más tarde. Tras ese lapso, su desarrollo habrá continuado y probablemente, las que logren resurgir (las demás se habrán desvanecido para siempre), nos presenten una apariencia totalmente distinta a la que tuvieron la vez anterior. También se les da otra identificación. Esperemos a ver qué sucede con estos grupos... Oprima AQUÍ o la foto a la izquierda para pasar a otra página con más imágenes del Sol al 31 de octubre de 2003.
2003.10.30+11:45 UT
La gran R486
A causa de una espesa y duradera capa de nubes que cubrió casi toda la isla ayer, no pude hacer observaciones ni tomar fotografías del Sol al cumplirse las 24 horas. Debido a ello, me perdí la desaparición de R484 por el limbo oeste, pues aunque hoy todavía se debía ver un poco durante las primeras horas del día, al menos no se reflejó claramente en las fotografías (sólo una breve irregularidad en el borde donde debería estar R484, pero difícil de confirmar). Ayer también estarían R486 y R488 prácticamente en el centro de la cara del Sol, que sería el mejor momento para obtener imágenes digitales con la webcam. De todos modos, esta última empresa la emprendí hoy (que aún estaban bien localizadas), y creo que con buenos resultados, según pueden apreciar a la derecha, en una foto reducida al 60% del tamaño original. De todas las manchas o conjunto de manchas solares que han desfilado en la fotosfera de nuestra estrella en los últimos días, R486 ha demostrado ser la más activa y la de mayor extensión. Según se ha informado, cubre una extensión de 7,800 millones de kilómetros cuadrados, más grande que la suma de las áreas superficiales de Mercurio, Venus, la Tierra, Marte y Neptuno, lo que la convierte en la región más grande que se haya desarrollado en el presente ciclo solar. También ha producido varias sorprendentes erupciones, la mayor de las cuales, el 28 de octubre, tuvo una intensidad de X17.2 (según las escalas de medición), sólo superada por dos explociones ocurridas en 1989 y 2001 (ambas de intensidad X20.0), según SpaceWeather.com. Oprima AQUÍ (o sobre la foto a la derecha arriba) para ver fotografías de acercamiento de estos dos complejos de manchas solares y algo más.
2003.10.28+11:45 UT
Faculae
Hice las observaciones solares de hoy muy temprano en la mañana, a pesar de que el Sol estaba a poca altura del horizonte, simplemente porque era el único momento del día que tenía disponible. Afortunadamente, a mi parecer, ese hecho no afectó demasiado la calidad de la imagen del Sol; en cierto sentido, hasta fue más conveniente porque la temperatura se mantuvo fresca y, por alguna otra razón (reposo, tal vez, o destreza adquirida), pude sostener la cámara por más tiempo y con menos vibraciones. El cambio más evidente en las últimas casi 24 horas fue el desarrollo de la región 488 (foto a la derecha), cuya "cabeza" creció significativamente en comparación con la imagen de ayer (vea la foto en la fecha anterior, abajo).
Como resultado, ya no son dos las manchas que se ven a simple vista, sino tres: R484, que se detectaba casi pegada a uno de los "bordes" de la esfera; R486, que es la más grande, y R488. Aquí incluyo una miniatura solar (tomada con la cámara digital y el filtro solar solamente) en representación aproximada del tamaño del Sol visto a simple vista. R484 es el punto en el extremo de arriba (el oeste, pues estaba mirando en dirección este, que es el punto que, por lo tanto, queda hacia abajo en términos de esta foto), R488 es el del centro y R486 es la manchita de mayor tamaño.
El segundo cambio que hubo fue la presencia de las áreas de color más claro que se veían próximas a los limbos este y oeste. Ya se descarta totalmente la posibilidad de que puedan haber sido errores de la cámara digital, sino que, efectivamente, se trata de unos rasgos reales y propios del Sol y cuyo nombre, aunque previamente conocido, ahora es que puedo asociar con algo en concreto: son las famosas fáculas (faculae, en latín), que como sospechara ayer, sí son zonas de temperaturas más altas que el resto de la fotosfera (incluso, leí hoy que se extienden a la cromosfera). Esta vez fue fácil detectarlas sin dificultad alguna; de hecho, se veían mejor de lo que se puede apreciar en las fotografías. A propósito, la que tienen a la izquierda es de R486, el complejo activo que, en estos momentos, domina la cara del Sol. Oprima AQUÍ o sobre ella para verla ampliada. De aquí se detectó salir hoy una enorme erupción de masa solar en dirección a la Tierra. Se espera que ese material llegue a nuestras inmediaciones tarde en la noche de hoy o temprano el día de mañana, ocasionando un incremendo significativo de la actividad de auroras, para la dicha de esos que viven más al norte. Dicen que hasta podríamos tener una "fuerte" tormenta magnética (a diferencia de las erupciones anteriores), pero acá, bajo la atmósfera, no hay mucho de qué preocuparse.
2003.10.27+13:00 UT
"Nuevos" rasgos en el Sol
El Sol sigue muy activo. Nada más, lo que todas esas manchas solares que han surgido repentinamente cruzan de un lado a otro (eso sin contar otras que puedan desarrollarse posteriormente), tendremos todavía días para distrutar de este proceso. Hoy, por ejemplo, el pequeño archipiélago de manchitas a las que me referí ayer se convirtió en un extenso anillo en continuo crecimiento (ver la foto a la derecha). Más "sorprendente" aún (y el "sorprendente" no es en referencia al astro, sino al diminuto y sencillo equipo de observación), hoy fueron captadas unas estructuras de coloración clara en los extremos este y oeste que no estuvieron presentes en los pasados días. La diferencia en color puede deberse a que la temperatura en dichas zonas sea más alta que la de sus alrededores (si siguen el mismo patrón de las manchas oscuras, que sólo se ven así por tener una temperatura más templada). Oprima AQUÍ o en la foto a la derecha para verla ampliada.
Hoy también intenté aplicar los filtros de colores —tan exitosos en Marte— al Sol para ver si lograba alguna mejoría en la apariencia de las manchas y demás. El resultado fue negativo: no hay mejoría significativa, ni visual ni fotográficamente. Sin embargo, mientras probaba el anaranjado #21, vi algo que todavía me es imposible de creer (del todo).
Cuando, en las noches, uno observa a través de un telescopio, es probable que, por pura casualidad (a menos que uno lo sepa de antemano), alguna lucecilla pase por el campo de visión (en sí mismo, muy reducido), moviéndose ligeramente de un extremo a otro. El 99.7% de esos avistamentos son satélites artificiales que se interponen en tu "camino" y siguen tranquilamente viajando en sus respectivas órbitas. El 0.299% son meteoros que se adentran en la atmósfera terrestre y se incendian "piromaniacalmente" hasta evaporarse por completo. El resto 0.001% se deja a interpretación del lector. Estas estadísticas seguramente son erróneas; sirvan no más de ejemplificación (tampoco estoy considerando aviones, helicópteros, y un largo etcétera). El asunto es que, esta mañana, a eso de las 13:30 UT, mientras observaba al Sol con el filtro anaranjado, cruzaron por el mismo centro, de oeste a este (del Sol, el cual tomo como referencia), una bandada de "algo" que no sé lo que fue. Imagínense que alguien echa al aire muchos pedacitos de papel quemado, y que todos van cayendo en grupo y en cámara lenta. Pues imagínese que esos pedacitos de papel cruzan frente al Sol mientras usted mira por un telescopio. Pues algo así fue lo que vi.
Aunque todavía no encuentro explicación a este asunto, he formulado, al menos, dos posibles teorías:
- Bien pudo haber sido una manada de pajaritos que casualmente llevaran ese camino, a una distancia considerable de mi punto de observación (se veían bien pequeños y no se distinguían las alas; por eso deduzco la distancia). Hasta un par de ellos se habría quedado rezagado y trataba, desesperadamente, de seguir el vigoroso aleteo de sus compinches.
- Pienso, yo, que también pudo haber sido un montón de chatarra espacial, restos mortales de algún satélite destruido que aún se mueven en conjunto por el espacio inmediato a nosotros. Pero no sé de qué tamaño deberían ser o a qué distancia deberían pasar dichos residuos como para poder resolverse en un telescopio tan pequeño como el mío (el Mak es de 102mm de apertura solamente).
Qué sé yo. La verdad es que no sé qué fue, y desgraciadamente no pude fotografiarlo. ¿Alguien tiene alguna idea realista de lo que esto pudo ser? Le agradeceré infinitamente que me envíe sus comentarios...
(NOTA POSTERIOR: las fáculas sí aparecen en las fotos anteriores, a diferencia de lo que creía, sólo que no fue sino hasta que quedaron confirmadas hoy cuando me percaté de que también se reflejaban en las fotos de los días anteriores).
2003.10.26+17:50 UT
R484, R486 y R487
Una tercera región, la que ayer se veía surgiendo del limbo este (al noreste de R486), ya hoy ha quedado más expuesta a la vista de todos y ha recibido oficialmente su designación. La fotografía a la izquierda fue tomada a las 17:50, tiempo universal, con el telescopio Maksutov-Cassegrain de 102mm, f/12.7 usando un ocular Plössl de 32mm y la cámara digital de 3.2 megapixels (el mismo método y el mismo equipo empleados antes, pero que hasta ahora no había detallado a los lectores). Hoy también se ha hecho evidente un minúsculo archipiélago de manchitas al norte de R486 que no apareció en las fotografías de ayer (ni en las mías, ni en los dibujos de la torre solar del Observatorio de Mount Wilson, en California, ni en las imágenes del satélite SOHO). Esta observación ha sido confirmada a través de una imagen captada hoy por el SOHO Michelson Doppler Imager (MDI) unos 15 minutos antes de la mía (ver comparación); Mount Wilson no ha publicado un dibujo aún. R486, dicho sea de paso, ha revelado ser más extensa que R484 y que está rodeada de una numerosa serie de manchas menores que se deslizan junto a ella. Oprimir AQUÍ (o sobre la foto) para verla con mayor detalle.
2003.10.25+17:30 UT
Más de las manchas solares
Como es de esperarse, siguen visibles las espectaculares manchas solares de ayer. Hoy, ambos complejos han rotado un tanto, lo que comienza a beneficiar a R486, que ayer aún estaba demasiado inmersa en el limbo y hoy se observa enfilando hacia una posición más favorable, hacia las zonas centrales del astro. Es probable que sea producto del, llamémosle, "efecto horizonte" (que las cosas que ven más grandes de lo que son), pero a mi parecer R486 (detalle que se aprecia en la imagen a la derecha, tomada a las 14:50 UT —10:50 a.m., hora de Puerto Rico) podría ser de mayor tamaño que su hermana, R484, que aún domina el centro del Sol. Los colores de la foto fueron alterados significativamente con la intención de aumentar el contraste entre las manchas y la superficie del Sol. Oprímala (u oprima AQUÍ) para ver varias imágenes más amplias tomadas desde el mismo lugar algunas horas más tarde (aproximadamente a las 17:15 UT —13:15 hora local). Cuando contemple las fotos, observe que ha comenzado a surgir una tercera región activa de menor extensión, muy próxima al limbo solar, al noreste de R486.
Como también es de esperarse, ambas gigantescas estructuras (R484 y R 486) siguen viéndose a simple vista (con la protección de un filtro solar), como dos ojos negros sobre la cara amarillenta del Sol.
2000.10.24+15:10 UT
Manchas solares
Hace algún tiempo me suscribí a un servicio de alertas de actividad solar, con el propósito de estar al tanto de cualquier actividad en nuestro astro. Más tarde, algo pasó con mi cuenta de email (dejó de trabajar), y como resultado, no recibí más las notificaciones. Como por "arte de magia" revivió hace unos días, y gracias a ese afortunado suceso, me enteré, a tiempo, de las enormes manchas solares que han aparecido en el Sol últimamente.
Para no desperdiciar la ocasión (una oportunidad única —o poco frecuente— según se ha dicho), aproveché algunos minutos de la mañana de hoy para observar este evento con el Mak (el único de mis telescopios con filtro solar) e intentar fotografiarlo con una sencilla cámara digital siguiendo el método afocal: esto es, sosteniendo la cámara con las manos mientras aproximo su lente al ocular del telescopio (no hay secretos detrás de esa palabra tan extraña). Este es un método algo rústico, pero práctico, y con frecuencia produce buenos resultados, como se puede apreciar en la foto adjunta, que, dicho sea de paso, es mi primera fotografía del Sol. Oprima AQUÍ (o sobre la foto) para verla más grande.
Luego de haber observado las enormes manchas directamente a través del telescopio, de observar los millares de detalles que se observan a su alrededor (y que no muy bien capta la cámara —una ligera granulación en la superficie del astro, una infinidad de "estrías" desparramadas alrededor de las manchas, etc.) y de haber recibido una sobredosis minúscula de radiación solar, decidí olvidarme de la rutina artística y emplear un método "nuevo".
Bajo el Sol candente de un casi mediodía, supongo que ni un trozo de carbón podría soportar, por más de un par de minutos, la fogosa "caricia" de nuestra estrella madre. Un dibujo, en ese momento, a los pocos instantes quedaría inconcluso, por lo que estiré la mano (no importa cuál de las dos) y alcancé una pequeña cámara digital, ya algo retro, de 3.2 megapixels.
Aproximando la lente al ocular de 25mm, pronto se proyectó en la pequeña pantalla de la cámara una silueta luminosa que bailaba de lado a lado y que por momentos aparentaba estar "sucia". En principio pensé que habría alguna partícula en el ocular, pero pronto me percaté de que se hacía un poco difícil mantener toda la circunferencia del Sol dentro del campo de visión de la lente de la cámara (aunque cabía muy bien en el del ocular de 25mm) y que las "moscas" que sobrevolaban el área eran, en sí, las ya famosas manchas solares. Rápidamente cambié el ocular por uno de 32mm antes de que todo el equipo se calentara demasiado, y "voilà": resuelto el problema. Unos de los resultados está arriba.
Los medios noticiosos, exagerados por lo regular, han anunciado posibles efectos "devastadores" en los satélites y otros artefactos sensibles a las variaciones de las ondas electromagnéticas como producto de las dos tormentas solares que se aproximan (causadas por erupciones ocurridas y asociadas a estas dos regiones de manchas solares que cruzan el Sol). Lo cierto es que una de ellas ya pasó (mientras yo tomaba la fotografía), y ni los microondas se dieron cuenta. La otra se espera para mañana, y sólo podría aumentar la probabilidad de auroras boreales y australes.
Por último, he aquí un acercamiento de R484 para que puedan apreciar mejor sus detalles. Visualmente, su apariencia era, por mucho, mejor. Este enorme complejo cubre un área de 5,200 millones de kilómetros cuadrados, equivalentes al área superficial del planeta Júpiter, o al área que cubrirían Mercurio, Venus, Marte y dos Tierras juntos. Y lo más interesante del caso es que se ve a simple vista (con protección —un filtro—, claro está).