AstroNotasv5.0
Navegación
IP
Address Location
Oposición de Marte 2003
Algunas técnicas de observación
Cuándo, dónde y por qué

La temporada de observación de Marte prácticamente comenzó en febrero de 2003, cuando el planeta sobrepasó los 6" de diámetro aparente, suficiente para mostrar los rasgos más característicos en telescopios de moderada apertura. En mayo de 2003, dicho diámetro sobrepasó los 10", un tamaño más favorable. Desde entonces, y hasta diciembre de 2003, el diámetro se mantendrá sobre los 10". El máximo ocurrirá el 27 de agosto, cuando alcance los 25.1", cifra récord en la historia de la humanidad.

El sitio de observación no requiere de unas especificaciones muy estrictas, como sí es necesario para observaciones de objetos de cielo profundo. Es más, los cielos urbanos suelen ser buenos para esta tarea debido a que la contaminación y el exceso de luz artificial ayudan a reducir el brillo del planeta, permitiendo una mejor definición de los detalles superficiales. [No obstante, un cielo del campo, oscuro y libre de contaminación de todo tipo, siempre es preferible]. Observar desde la ciudad, en este caso, resulta cómodo y, en cierta medida, conveniente. Eso sí: aléjese de las estructuras que emitan el calor acumulado durante las horas diurnas rápidamente (como los edificios y lugares cubiertos por concreto), de forma que la imagen que produzca el telescopio no se deteriore. Un parque rodeado de yerba o algún lugar frente a cuerpos de agua extensos podrían ser los más indicados.

Las condiciones atmosféricas de la Tierra influyen significativamente en la observación astronómica. Sin embargo, para la observación de planetas, la presencia de bruma no es un gran obstáculo. De hecho, ésta tiene un efecto estabilizador en la atmósfera que es, en este caso, muy conveniente. Para los que viven en la zona montañosa, procuren ubicarse del lado por donde sopla el viento y no en el lado contrario para evitar que las corrientes de calor afecten la estabilidad.

Entrenamiento del observador

Un punto clave en la observación astronómica es familiarizarse con el objeto de estudio. Observe al planeta tanto como le sea posible (todos los días por varios minutos, etc.). Esto le ayudará a acostumbrarse a su apariencia y a captar cambios con agilidad. Este entrenamiento también le puede servir para detectar, en cada ocasión, rasgos nuevos o mejores detalles.

Espere a que Marte logre su mayor elevación de la noche —cuando alcance su meridiano— para evitar, lo más que pueda, los efectos de ondulación causados por la atmósfera. Igualmente, entre más alto se encuentre su lugar de observación (en el tope de una montaña, por ejemplo), menos atmósfera atravesará la luz que nos llega del planeta y menos experimentará dichas distorsiones.

Debido a que la rotación de Marte es casi idéntica a la de la Tierra, si observa todos los días a la misma hora, se dará cuenta de que ve casi la misma cara que presentaba el día anterior. Sólo se habrá movido entre 9º y 10º según su dirección de rotación. Dentro de 37 minutos más, estará a la vista el mismo meridiano central que vio el día anterior.

Marte también resulta fácil de observar a plena luz del día, aunque debe tener en cuenta que el calor del ambiente ocasiona grandes perturbaciones en la imagen. Si piensa tratar esta segunda hazaña, procure utilizar un telescopio pequeño, que resista mejor los efectos atmosféricos que un telescopio grande (aunque algunos observadores dicen que esta última diferencia no es significativa, y que lo mismo da que sea un telescopio pequeño o grande). Personalmente, he efectuado dicho experimento con muy buenos resultados. En su mejor momento, también es posible identificar al planeta a plena luz del día y a simple vista.

Todo el contenido de este sitio web es original. Copyright ©JLMG.