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Oposición de Marte 2003
Dibujando a MarteDibujar a Marte (a a cualquier otro cuerpo astronómico) es muy recomendado por una razón en particular: al concentrar su vista en un mismo objeto por más tiempo le ayudará a desarrollar su visión y a acostumbrarla a la apariencia del planeta. Con el tiempo, su vista estará entrenada para captar hasta el más mínimo detalle de la superficie del planeta. Se dice que el ojo humano es el mejor instrumento para detectar pequeñas variaciones en intensidad de luz, siendo más hábil en la detección de pequeños detalles que una cámara fotográfica. Los dibujos tampoco necesitan ser piezas de museo. Hasta un dibujo poco "elegante" suele ser de gran ayuda. Ponga este método en práctica independientemente de sus inclinaciones artísticas. Para facilitar el proceso de registro de observaciones, muchos observadores utilizan formas prediseñadas, como las que usa y recomienda la Asociación de Observadores de la Luna y los Planetas (ALPO, por sus siglas en inglés). Así, sólo es cuestión de rellenar la información que piden, de manera que su reporte sea lo más completo posible. Además, ofrecen la ventaja de que uniforman el registro de todos los observadores que las usan, lo que permite que los resultados sean inmediatamente comparables. Visite la sección de Marte de la ALPO para conseguir las formas de las que hablamos. Los círculos en las formas prefabricadas tienen un diámetro de 42mm. La razón para esto es que responde a una escala en la que cada milímetro representa 100 millas en Marte (el diámetro de Marte es de 4,200 millas). Comience por delinear de lo más obvio a lo más detallado: marque el por ciento de iluminación del planeta, el limbo donde comienza o termina la “noche” (ese limbo desaparecerá cuando se produzca el momento exacto de la oposición). Es importante que indique la hora en ese instante (preferiblemente en tiempo universal), pues esa será la orientación “real” de Marte cuando comenzó a hacer el dibujo. Luego, trace la capa polar, la cual irá reduciéndose en extensión a medida que avancen los días. Seguido, marque las manchas oscuras. Finalmente, añada los detalles más leves, e indique, nuevamente, la hora en que terminó el dibujo. A diferencia de las observaciones de cielo profundo, para la observación de planetas no es necesario utilizar una linterna roja. De hecho, debe utilizar una linterna de luz blanca si está usando filtros para llevar a cabo sus observaciones. Una vez concluya el dibujo en luz blanca (normal), haga observaciones de Marte con filtros, y haga otro dibujo si las diferencias entre una y otra vista son significativas. Marque las áreas donde se observaron nubes o tormentas de polvo, áreas de color más claro, la niebla que detecte cerca de los polos o en la región ecuatorial, etc. Las zonas de color claro deben indicarse con líneas entrecortadas. Recuerde registrar la hora (en tiempo universal) de cuando comenzó y terminó de hacer el segundo dibujo. Algunos observadores prefieren combinar el dibujo con observaciones con y sin filtro, señalando las áreas que resaltan con el uso de cada filtro en específico. Si va a hacer esto último, recuerde identificar los filtros que ha usado. Puede utilizar el número de referencia que tiene cada uno de ellos. Una vez concluya los dibujos, calcule el meridiano del planeta usando un mapa como el mostrado, o un pequeño programa para PC, llamado Mars Previewer II. Describa , además, cualquier otro detalle que haya apreciaciado y que no se refleje en el dibujo. También se sugiere indicar las condiciones atmosféricas de su lugar al momento de hacer las observaciones. Para esto, existen dos escalas de visibilidad —Pickering y Antoniadi— y una para transparencia. La escala de Pickering otorga 10 valores a la estabilidad atmosférica, siendo 1 el valor del peor momento y 10 la de condiciones perfectas. La de Antoniadi hace lo mismo en una escala de I al V (con números romanos), siendo V la peor valoración y I la mejor. La de transparencia, como su nombre lo indica, se refiere a cuán trasparente está el cielo. Los valores utilizados en esta otra responden a la magnitud de las estrellas, del 1 al 6, siendo 6 el mejor momento, cuando estrellas de sexta magnitud son visibles a simple vista. Se recomienda también que marque los puntos cardinales de Marte en el dibujo como referencia. Personalmente, opino que esto no es absolutamente necesario porque son datos que se pueden obtener rápidamente al observar la capa polar sur y las marcas oscuras, cuya orientación delatará la dirección correcta de los polos y puntos cardinales. Sin embargo, creo que es esencial anotar el tipo de telescopio empleado para hacer las observaciones. Cada diseño invierte la imagen de una forma particular; conociendo, de antemano, ese detalle, se sabrá cuál es la orientación normal. A propósito: notarán que la gran mayoría de las imágenes de Marte presentan el polo sur hacia arriba. Eso responde, en mi opinión, a puro capricho de algunos observadores veteranos que han decidido continuar usando esa orientación, que era propia de los telescopios refractores del siglo XIX (para entonces, no se usaban las diagonales, sino que se miraba directamente, según el tubo, lo que ocasionaba que las imágenes estuvieran “patas arriba”). Igualmente, los telescopios reflectores, que fueron el tipo dominante en una época, invierten la imagen S-N. Hoy en día, en cambio, la mayoría de los observadores de planetas usan refractores, Schmidt-Cassegrain o Maksutov con diagonales. Esta última pieza usualmente corrige la orientación, con lo cual el norte queda para donde “debe” ir. NASA, por ejemplo, ha optado por la normal, que es la que, en mi opinión, debe implantarse entre los astrónomos aficionados. La intención de aquellos que promueven el uso de una orientación invertida es uniformar las observaciones nuevas con las que se tienen en récord, para así comparar unas con otras. Sin embargo, en mi opinión, no se han percatado de que, si bien todas las observaciones en récord están hechas desde hace muchísimos años, el futuro promete ofrecernos muchísimos años más de observación (tal vez más de los que ya han pasado), y que el cúmulo de observaciones de años recientes y futuros puede superar la cantidad de las ya hechas. Tanto —o más— cuesta invertir lo que se está haciendo o está por hacerse, que corregir lo que está hecho. Eso por un lado, porque por el otro se ahorran el tener que convencer a los menos expertos de que lo que ven bien en sus telescopios no es lo correcto. De todos modos, eso del récord es una escusa absurda y sin sentido, puramente caprichosa, detrás de la cual deben haber sólo algunos soldados de la vieja guardia. Pero, quien tiene los medios suele imponer su visión, aunque la misma sea errada. Los dibujos que encontrarán en Algorab tienen el norte hacia arriba.
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