|
|
Navegación
![]() |
EQUIPO DE OBSERVACIÓN
Telescopios y binoculares
Meade MTS-SN6 tareas: observaciones de cielo profundo con poco o moderado aumento y rastreo ocasional del cielo por entretenimiento a aumentos extra bajos y campos extra amplios. comentarios: Este telescopio dejó de fabricarse a finales de la década de los ochenta, por lo que adquirí mi unidad en su época post mortem (1991). Los dos modelos disponibles entonces (el SN6 y un SN8) nunca fueron muy populares, aunque eran apreciados por los astrofotógrafos por su amplio campo de visión y su razón focal rápida. A mis manos llegó éste por casualidad ( Este instrumento es excelente para vistas de campo amplio a poco aumento, y a pesar de su corta razón focal, produce buenas imágenes de los planetas, aunque no con el mismo contraste de otros equipos de similar apertura pero con una razón focal más larga. El único inconveniente es que necesita oculares con distancias focales casi absurdas (2.5mm para lograr 300x, por ejemplo) o lentes Barlow para obtener mayores aumentos. La óptica, en términos generales, es muy buena. Otro problema que confronta es su montura: es firme y trabaja muy bien, pero es un dolor de espaldas para personas altas de estatura. Los nuevos modelos están equipados con un trípode de altura variable, pero los MTS de antes venían con un pilar de acero y una montura ecuatorial estilo horquilla. Aunque es cómoda, suele tener problemas de desbalance si se usan oculares pesados o un protector contra la humedad en mi caso, hecho en casa para evitar que se acumule condensación en la lente correctora y opaque la visibilidad. Como remedio, puede complementarse con un sistema de contrapeso en mi caso, nuevamente, casero, poco atractivo pero muy eficaz (véase la barra marrón bajo el tubo). Además, para mover el telescopio alrededor de la casa con rapidez, le construí una base de madera con ruedas. Para transportarlo a otros lugares, basta con desarmarlo en dos piezas (el pilar y la montura con el tubo óptico). Viste la página de Meade Instruments Corporation para conocer más sobre sus telescopios, en especial la nueva línea de Schmidt-Newtonianos (mis favoritos) si desea obtener más información sobre este tipo de telescopio. Aclaro que no tengo ninguna afiliación con esta compañía.
Celestron G-9¼ tareas: observación de la Luna y los planetas a moderado y mucho aumento, y observaciones de cielo profundo. comentarios: Si bien es cierto que la óptica de estos telescopios es considerada, en términos generales, como excepcionalmente buena por la gran mayoría de las personas que los ha puesto a prueba, y de que son recomendados como lo mejor de la línea Schmidt-Cassegrain de Celestron, la débil montura con que era distribuido el modelo básico dejó mucho que desear entre sus usuarios. Afortunadamente, la compañía escuchó (demasiado tarde) las quejas, y desde mayo de 2003 los ofrece con un trípode más resistente. No obstante, la montura (la pieza que alberga los ejes de rotación y conecta el telescopio con el trípode) sigue siendo la misma CG-5 de siempre, que no tiene suficiente capacidad de carga para sostener sólidamente este sistema. Eso se traduce en desagradables oscilaciones, especialmente cuando se usa mucho aumento. En mi caso, poseo el modelo anterior, que además de la escuálida montura, vino con un raquítico trípode de aluminio que es aún peor que su compañera. Aún cuando el mismo sufrió varias modificaciones al poco tiempo, nunca ganó la estabilidad que yo deseaba. Por ello, me he mantenido al tanto de los productos que podrían sustituirlo, y el ganador —hasta el momento— ha sido la montura ecuatorial alemana que distribuye Orion bajo el nombre de Atlas. Sin embargo, aún no he dado ese salto, pues he leído varios comentarios que dicen que, aunque es mucho más sólida, todavía tiene algunos problemas de vibraciones. Obviamente, a mí no me interesa pagar más de mil dólares (US, incluyendo el manejo y franqueo) por un producto que no corrige completamente el asunto del que quiero escapar. Así que, tras comprar el refractor SVP 100 EQ (ver más abajo) y probar su excelente montura Sky View Pro con el G-9¼, decidí que ese era el camino a seguir transitoriamente (lo que puedo costear una Losmandy G-11). Existen, a tal fin, dos opciones: la nueva CG-5 AST y la SVP. La montura per se es prácticamente idéntica en ambos productos (con evidentes diferencias cosméticas), pero hay ciertos cambios en el trípode: la primera tiene patas de acero inoxidable de 2" de diámetro y 28" de longitud (retraídas totalmente); las patas de la segunda, que también son de acero inoxidable, sólo son de 1.75" de diámetro, pero tienen una longitud de diez pulgadas más que la CG-5 (38"). Considerando, pues, que, además de la diferencia en precio (a favor de la SVP), dicha diferencia en longitud era más significativa que el 0.25" en el diámetro (ya que sería necesario extender las patas secundarias, o internas, de la CG-5 AST para poder alcanzar la altura de la SVP, que son de sólo 1.5" de diámetro, o 0.25" menos que las de la SVP, probablemente anulando así su ventaja), hoy el G-9¼ descansa sobre la SVP mientras aguarda por alcanzar su nirvana. El beneficio ha sido que, más allá de la evidente mejora estética (no van a negar que el telescopio luce más atractivo con la SVP), las vibraciones desaparecen en la mitad del tiempo que lo hacían anteriormente. También continúo utilizando los cojines de supresión de vibraciones de Celestron, que trabajan muy bien.
El diminuto telescopio para alinear la montura con Polaris de la SVP es, igualmente, superior al disponible para la CG-5 AST, y los motores son muy silenciosos, algo que Celestron (a juzgar por el motor de ascención recta de la CG-5) nunca ha podido lograr. Viste la página de Celestron para conocer más sobre sus telescopios, en especial su línea de Schmidt-Cassegrain si desea obtener más información sobre este tipo de telescopio. Aclaro que no tengo ninguna afiliación con esta compañía.
Orion StarMax 102 EQ tareas: observación solar y general. comentarios: El propósito para el cual adquirí este telescopio fue tener un instrumento ultraliviano, que pudiera mover fácilmente y llevar a cualquier lado, que sirviera para hacer observaciones de todo tipo y, en especial, solar (con el uso de un filtro apropiado). Para esta última tarea, nunca he empleado el SN6 por su corta ratio focal, ni el G-9¼ por ser muy grande. Este pequeño Maksutov-Cassegrain, empero, cumple dichos propósitos muy satisfactoriamente. Además, tiene una óptica casi perfecta y produce imágenes simplemente excelentes (para su tamaño). El único inconveniente es que, debido a su ratio focal, ofrece un campo de visión muy reducido (sólo 1º 15' con el ocular Plössl de 32mm); sospecho que ni siquiera, con algún equipo especial, pueda sobrepasar ese campo de visión (bueno, probablemente sí: con un ocular que doble el precio del telescopio algo poco práctico, en mi opinión). De todas formas, lo complemento con el refractor SkyView Pro 100 EQ (ver abajo) y los binoculares. Actualmente, y tras las mejoras al G-9¼, el StarMax lleva la montura ecuatorial alemana CG-5 modificada, la que tenía anteriormente el G-9¼. El peso de este equipo, por consiguiente, ha aumentado, al igual que su estabilidad. Esta CG-5 había sufrido los siguientes cambios anteriormente:
Aunque, ciertamente, el viento no logra mover el telescopio —como sí sucedía antes—, esta montura, aún con tan poco peso, no logra evitar las vibraciones. El StarMax (que ahora debería llamarse de otra manera) también heredó la base de madera con que antes movía el G-9¼. He conservado la EQ-2 original para cuando necesite transportarme a otros lugares de difícil acceso automotriz (por ejemplo, Vieques). Viste la página de Orion Telescopes and Binoculares para conocer más sobre sus telescopios, en especial su línea de Maksutov-Cassegrains si desea obtener más información sobre este tipo de telescopio. Aclaro que no tengo ninguna afiliación con esta compañía.
Orion SkyView Pro 100 EQ tareas: observación general. comentarios: Hace tiempo que he querido comprar un pequeño refractor, pero los exorbitantes precios de los apocromáticos, que es lo que habría querido conseguir, impedían que "moralmente" lo justificara. Como es evidente que esos telescopios nunca van a abaratar su costo, decidí, después de mucho pensar y sobrepesar la situación, adquirir este acromático, que si bien produciría, como es de esperar, halos violetas alrededor de las estrellas y planetas brillantes (sin olvidar la Luna), al menos la excelente montura sí avalaba la compra. El conjunto completo luce muy atractivo (y el precio, muy tentador) y mecánicamente hablando es muy bueno. Incluso ópticamente, ha resultado mejor de lo que esperaba. La montura, como digo, es lo más impresionante. Que Orion acoplara tan robusta montura a un instrumento tan liviano por un precio tan bajo es querer llevar la astronomía a un nivel verdaderamente popular, y con gracia y calidad. Siendo otro clon de la Super Polaris, ésta supera la CG-5 actual de Celestron en elegancia, y se ve mucho más sólida que la antigua CG-5, que es la que todavía tiene el G-9¼ (ver arriba). El tubo óptico, por su lado, es acromático, y teniendo un f/6, exhibe la clásica aberración cromática en todo su esplendor, pero sólo en objetos brillantes. En objetos no brillantes, la aberración es prácticamente imperceptible. De todas formas, no adquirí este telescopio para mirar la Luna y los planetas, sino para ver campos amplios (o sea, como complemento del Mak) y para ello funciona muy bien. La aberración cromática también desaparece cuando se reduce la apertura del telescopio a la mitad, y la misma compañía incluye una máscara reductora en la cubierta de la lente principal. Esta pieza es útil para ver la Luna de más del Cuarto Creciente, pues reduce la cantidad de luz que entra al telescopio. Sin embargo hay que recordar que al hacer eso, también limita la capacidad de resolución del instrumento. Si, por un lado, gana, reduciendo la aberración cromática, por otro lado pierde en capacidad en general. Como todos los equipos, éste también tiene algo malo: el enfocador es de lo peor que uno se pueda imaginar. Primero, se ve muy débil; luego, la grasa que sirve de lubricante es casi una pasta, y finalmente, tanto las ruedas de enfoque como las anillas de ajuste son de plástico. El enfocador en sí es de 2 pulgadas, pero creo que difícilmente trabajará bien con oculares de ese tamaño. En resumidas cuentas, se puede "vivir" con él por el momento, pero estoy seguro que su rendimiento será de corta duración, y que necesitará ser reemplazado en un futuro no muy lejano. Afortunadamente, sólo es cuestión de sustituir dicha pieza por otra de mejor calidad, y la inversión que requiere tal reparación es monetariamente aceptable. Como un gran extra, el día que pueda, o quiera, reemplazar este telescopio (por la razón que sea), la excelente montura seguramente servirá para cargar a su sucesor. Viste la página de Orion Telescopes and Binoculars para conocer más sobre sus telescopios, en especial su línea de refractores acromáticos y apocromáticos si desea obtener más sobre este tipo de telescopio. Aclaro que no tengo ninguna afiliación con esta compañía.
Binoculares Nikon 10x50mm Action Series tareas: complementar el buscador de los telescopios y sondeo ocasional del cielo nocturno. comentarios: Por lo general, no uso binoculares para aplicación astronómica, pero siempre es bueno tener a la mano un par de binoculares para complementar el buscador (finder) del telescopio en momentos en que hago "starhopping", que es casi siempre. Compré estos prismáticos de Nikon como prueba (y porque costaban poco), ya que los binoculares que había tenido anteriormente ( Esta serie tampoco es para aplicación astronómica (ponerles ese sello multiplica el precio de la unidad significativamente), pero, para uso casual, es suficiente (en mi opinión). Aunque las imágenes son buenas al centro del campo de visión, los bordes sufren de aberraciones severas. La construcción es buena y resistente. Si quiere comprar unos binoculares, hay otros productos mejores. Próximas adquisicionesBueno, por el momento no hay planes de comprar otros telescopios; creo que ya son suficientes —y tampoco tengo más espacio de almacenamiento—, aunque siempre hay cabida para seguir soñando. A esa lista no se destarta la futura inclusión de un dobsoniano de, al menos, unas 15 pulgadas (381mm) de apertura, si eso ocurre en algún momento en que todavía el entusiasmo astronómico sea mayor que el peso del instrumento (estamos hablando de más de 100 libras —sobre 45 kg.— en promedio) para compensar el esfuerzo de cargarlo. Aunque el G-9¼ es bastante grande, aún es suficientemente pequeño como para disfrutar la observación de objetos de cielo profundo en mayor medida (con brazos espirales en ciertas galaxias, además de otro sinfín de probabilidades). Otra posibilidad, descartando el ideal apocromático, sería un Newtoniano-Cassegrain de 6 ó 7 pulgadas (152mm ó 178mm) de apertura, que dicen que equivaldría, en términos de contraste, a un refractor de 5 ó 6 pulgadas, respectivamente. Ambas opciones cuestan relativamente lo mismo, y ninguno de ellos tiene prioridad, aunque el dobsoniano tiene preferencia. Viste la página de ITE Telescopes para conocer más sobre sus telescopios, en especial, la línea de Maksutov-Newtonianos si desea optener más información sobre este tipo de telescopio. Aclaro que no tengo ninguna afiliación con esta compañía.
Nota:
*El límite de Dawes expresa cuán próximos pueden estar dos objetos celestes y ser posible separarlos. A mayor apertura, menor puede ser la separación. El límite de Rayleigh, por su parte, es un criterio similar, que toma en cuenta la difracción y los detalles que puedan distinguirse (el ángulo de separación que debe haber entre dos fuentes de luz para que se resuelvan). En ocasiones en que la atmósfera esté estable y transparente, ambos límites pueden ser superados por los telescopios dado que éstos cuenten con muy buena óptica. Un tercer valor límite llamado Sparrow es calculado teniendo en cuenta el índice de luz verde, que es la que el ojo humano puede detectar con mayor facilidad. Este último suele ofrecer valores más bajos que los de Dawes y Rayleigh. Para el G-9¼, por ejemplo, el límite de Sparrow sería 0.30 (en luz verde). |