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La magnitud de los objetos astronómicos, p. 2
Magnitudes a escala

Obsérvese que a medida que un objeto sea más brillante, el número que indica su magnitud será menor, y lo opuesto: que entre más tenue (o menos brillante) sea un objeto, mayor será el número que represente dicho valor, contrario a lo que sucede comúnmente con otras unidades de medida. Por ejemplo, cinco centímetros representa una longitud más grande que un centímetro; en astronomía, en cambio, una estrella de quinta magnitud es mucho más tenue que una de primera.

1 cm.
primera magnitud
5 cm.
quinta magnitud

Esta forma de asignar magnitudes a las estrellas y demás cuerpos astronómicos, que tanta confusión trae a los que se inician en la astronomía —por ser, como hemos dicho, opuesta al uso convencional— no es más que una manera de continuar el sistema iniciado por Hiparco en la antigüedad. Los mismos cómputos de Pogson en el siglo XIX se ajustaron, muy a propósito, a la idea original. Y bien, de todos modos, también ha resultado muy conveniente, puesto que según avanza la tecnología óptica aplicada a la astronomía se han seguido descubriendo objetos cada vez más lejanos y más tenues.

Desde una ciudad moderadamente iluminada (es decir, contaminada con luz, para nuestra desgracia), el objeto más débil que se puede observar a simple vista es de cuarta o quinta magnitud. Desde un lugar oscuro, la magnitud promedio ronda la sexta. Un par de binoculares (prismáticos) puede extender ese campo a la novena magnitud, y un telescopio de unas 6 pulgadas (15.24 cm) de apertura puede revelar objetos de hasta 13.4 en condiciones ideales. Actualmente, el Telescopio Espacial Hubble es el instrumento más potente que tiene a su disposición el mundo científico profesional, y con él se han observado objetos de magnitud 29 y 30. Si Hiparco hubiera asignado magnitudes a los objetos más tenues partiendo del número 1 (el menor dígito para las civilizaciones antiguas—para quienes, además, la idea de que existieran números con valor negativo era, a lo menos, absurda), habría hoy día miles de millones de objetos con magnitudes negativas, lo que tampoco nos libraría de cientos de confusiones.

Que la escala sea logarítmica también ha simplificado enormemente la escala, puesto que, de lo contrario, sería poco práctico tener que referirnos a algún objeto cuya magnitud fuese 9,497 (lo que, en la escala actual, bien podría ser un objeto entre la novena y décima magnitud) o aún incluso significativamente mayor. Un segundo apoyo a este hecho es que, efectivamente, la respuesta del ojo humano a la percepción de la luz es de naturaleza logarítmica.

Los unos y los otros

Este sistema de magnitudes es aplicado a todos los cuerpos cósmicos que observamos regularmente, incluyendo los cometas, asteroides, planetas, el Sol, nebulosas de todo tipo, galaxias, la Luna y hasta a los meteoros que vemos entrar a la atmósfera terrestre como estrellas fugases. Con tan variada gama de individuos, cada uno de diferente composición y particular manera de emitir su brillo (unos por cuenta propia, otros por reflexión, y aún otros por aglomeración de diversas fuentes luminosas como una sola entidad), es obvio suponer que la luz que recibimos de cada uno de ellos esté lejos de ser homogénea (de un sólo color, o monocromática). Antares, corazón del escorpión y rival de Marte, es famosa por su color rojo; nuestro Sol es una estrella amarilla; algunos observadores describen a Altair, en Aquila, como blanco-verdosa, y la Gran Nube de Magallanes (sólo visible desde el hemisferio sur) es una extensa mancha que agrupa a millones de objetos. El color que refleja cada uno de estos ejemplares es indicativo de que su luz responde a un largo de onda distinto. Esto, a su vez, tiene un efecto marcado sobre el instrumento de medición...

Y como pueden ver, a partir de aquí el panorama se complica. Convendría discutir sobre las clases espectrales, las magnitudes absolutas, las propiedades físicas de los objetos, los métodos que se emplean para hacer las mediciones, al igual que sobre muchas otras consideraciones para poder obtener un cuadro completo. Cada uno de tales tópicos es interesante por demás, y merece tratamiento aparte.

Las treinta estrellas más brillantes
(no se incluye al Sol)
# Nombre
B
Const.
V
Dist.
A
T. E.
AR
     h   m   s
Dec.
     °    '    "
1 Sirius α CMa -1.46 8.6 1.43 A1Vm 06 45 08.9 -16 42 58
2 Canopus α Car -0.72 312.6 -5.63 F0II 06 23 57.1 -52 41 45
3 Arcturus α Boo -0.04 36.7 -0.30 K1.5IIIFe-0.5 14 15 9.7s +19 10 57
4 Rigil Kentaurus α Cen -0.01 4.4 4.34 G2V 14 39 35.9 -60 50 07
5 Vega α Lyr 0.03 25.3 0.58 A0Va 18 36 56.3 +38 47 01
6 Capella α Aur 0.08 42.2 -0.48 G5IIIe+G0III 05 16 41.4 +45 59 53
7 Rigel β Ori 0.12 772.5 -6.75 B8Ia: 05 14 32.3 -08 12 06
8 Procyon α CMi 0.38 11.4 2.66 F5IV-V 07 39 18.1 +05 13 30
9 Achernar α Eri 0.46 143.7 -2.76 B3Vpe 01 37 42.9 -57 14 12
10 Betelgeuse α Ori 0.50 427.3 -5.09 M1-2Ia-Iab 05 55 10.3 +07 24 25
11 Hadar β Cen 0.61 525 -5.42 B1III 14 03 49.4 -60 22 23
12 Altair α Aql 0.77 16.8 2.21 A7V 19 50 47.0 +08 52 06
13 Aldebaran α Tau 0.85 65.1 -0.65 K5+III 04 35 55.2 +16 30 33
14 Antares α Sco 0.96 603.7 -5.38 M1Ib + B2.5V 16 29 24.4 -26 25 55
15 Spica α Vir 0.98 262.1 -3.55 B1III-IV+B2V 13 25 11.6 -11 09 41
16 Pollux β Gem 1.14 33.7 1.07 K0IIIb 07 45 18.9 +28 01 34
17 Fomalhaut α PsA 1.16 25.1 1.73 A3V 22 57 39.1 -29 37 20
18 Mimosa β Cru 1.25 352.4 -3.92 B0.5III 12 47 43.2 -59 41 19
19 Deneb α Cyg 1.25 3227.7 -8.73 A2Ia 20 41 25.9 +45 16 49
20 Acrux α Cru 1.33 320.6 -3.63 B0.5IV 12 26 35.9 -63 05 57
21 Regulus α Leo 1.35 77.5 -0.53 B7V 10 08 22.3 +11 58 02
22 Adhara ε CMa 1.50 430.6 -4.10 B2II 06 58 37.5 -28 58 20
23 Gacrux γ Cru 1.63 87.9 -0.52 M3.5III 12 31 09.9 -57 06 48
24 Shaula λ Sco 1.63 702.6 -5.04 B2IV+B 17 33 36.5 -37 06 14
25 Bellatrix γ Ori 1.64 242.9 -2.72 B2III 05 25 07.9 +06 20 59
26 El Nath β Tau 1.65 131 -1.37 B7III 05 26 17.5 +28 36 27
27 Miaplacidus β Car 1.68 111.1 -0.98 A2IV 09 13 12.0 -69 43 02
28 Alnilan ε Ori 1.70 1341.6 -6.37 B0Ia 05 36 12.8 -01 12 07
29 Al Na'ir α Gru 1.74 101.4 -0.72 B7IV 22 08 14.0 -46 57 40
30 Alioth ε UMa 1.77 80.9 -0.20 A0pCr 12 54 01.7 +55 57 35

Según las columnas, se incluye (#) la posición, (nombre) el nombre propio, (B) la letra griega asignada por Bayer, (Const.) constelación a la que pertenece —forma abreviada—, (V) magnitud visual aparente, (D) distancia en años luz de la Tierra, (A) magnitud absoluta, (TE) tipo espectral, (AR) ascención recta 2000.0 y (Dec.) declinación 2000.0


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