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ARTÍCULOS
De fotos y galaxias Juan Luis Martínez CUANDO NOSOTROS, LOS ASTRÓNOMOS aficionados, estamos comenzando a disfrutar de las vistas del cielo nocturno a través de algún instrumento, nos topamos con un gran problema: nada de lo que vemos se nos asemeja a lo que muestran las fabulosas fotografías que aparecen en libros y revistas. Los que no soportan tal desilusión, se retiran amargamente del lente. Los que han adquirido algún equipo, se decepcionan, pensando que el instrumento que han conseguido es una "porquería" inservible que jamás podrán disfrutar. Ese primer "choque" puede ser tan fuerte, que algunos no volverán a pensar en la astronomía. Pero aquellos pacientes pronto aprenden que hay una gran diferencia entre la imagen que capta la cámara fotográfica y lo que capta el ojo humano. Esto es muy aplicable, en especial, a los objetos nebulosos, como lo son las galaxias. Pocas son las que verdaderamente muestran una apariencia clara de lo que las fotos identifican como uno de estos objetos, pues la mayoría se ven como pequeños parches de luz, generalmente redondos u ovalados y muy tenues. De entre estas pocas, presentaremos dos ejemplos conocidos y fáciles de identificar para cualquier persona.
En la constelación de Cetus, la BallenaMonstruo Marino, más correctamentese localiza M77 (NGC 1068), una pequeña galaxia espiral (Sb) peculiar del tipo Seyfert. (Estos objetos se caracterizan, entre otros aspectos, por su muy brillante y energético núcleo, que es lo más que se percibe cuando se le observa por algún instrumento.) Su magnitud de 8.8 sugiere que se puede observar con binoculares, a través de los cuales se debe ver como un pequeño punto casi estelar a más o menos 1° de Delta Ceti, una estrella de cuarta magnitud. En un telescopio de 6 pulgadas de abertura y poco aumento, M77 se muestra como una nubecilla bien brillante cerca de varias estrellas de menos de novena magnitud. Con más aumento, son más los detalles que se comienzan a apreciar y con lo cual la galaxia comienza a parecerse a la imagen de una fotografía. En este mismo telescopio, a 127x, la nubecilla adquiere una forma casi ovalada (como un huevo de gallina); resalta su núcleo luminoso y un área más tenue que rodea al centro. Próxima a la galaxia, hay una pequeña estrella que hace par con el centro de la galaxia, aunque la extensión del último la opaca grandemente. Además se puede ver una diminuta mancha dentro del área que rodea al núcleo; esta no es más que una tenue estrella que se observa frente a esta galaxia y que, debido a esto, se observa un poco nebulosa. Como M77 es bastante brillante, pueden utilizarse más aumentos para estudiar este cuerpo. Se supone que si el cielo está suficientemente obscuro y transparente sea posible detectar algo de la estructura espiral de esta galaxia, que será más fácil de detectar en telescopios de mayor abertura. A pesar del pequeño tamaño de M77, ésta se ve semejante a como muestran las fotos. Mucho mejor aun resulta NGC 253, en la constelación de Sculptor, al sudoeste de Cetus. Esta galaxia, conocida por muchos como la Galaxia del Escultor, es del tipo Sc, sólo que se ve con una inclinación parecida a la de M31 en Andrómeda (en sentido contrario). En efecto, NGC 253 es prácticamente una versión miniatura de aquella.
Debido a su tamaño y brillantez (magnitud de 7.1) NGC 253 es una de las galaxias más fáciles de observar y de distinguir. Sus brazos espirales forman una halo ligeramente brillante alrededor de su alargado núcleo, cuya orientación no es la misma que sigue el resto del cuerpo del objeto, sino que es un poco distinta. Este es uno de los primeros detalles que se pueden percibir en esta galaxia, lo que la hace más especial; pero si se observa con mayor detenimiento, comienzan a detectarse ciertas irregularidades en brillo que evidencian la presencia de los brazos espirales característicos de este tipo de galaxia. De hecho, en telescopios más grandes es posible distinguir más adecuadamente estas particularidades. Debido al tamaño de NGC 253, es recomendable que se utilice poco aumento, o moderado, aunque siendo suficientemente luminosa, puede aplicársele magnificaciones altas, especialmente en la región central. Al hacer esto, se distinguen cómodamente algunos puntos luminosos dentro del cuerpo de la galaxia, pero éstos son meramente varias estrellas de nuestra Vía Láctea que se anteponen a la más lejana. Aunque M77 y NGC 253 no tienen un tamaño tan considerable como el de M31 o M33 (las primeras están mucho más lejos de lo que lo están las últimas), no por ello dejan de ser dos de los objetos más brillantes y llamativos del cielo. Y a diferencia de aquellas, estas sí se parecenaunque no perfectamentea sus fotografías. |