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ARTÍCULOS
El grupo de galaxias del Escultor Juan Luis Martinez
Lo bueno del cielo de otoño es que trae consigo el final de una poco esperanzadora época de bruma que nos oculta, en muchas noches, una gran cantidad de objetos de espacio profundo que necesitan de un cielo transparente para poder verse con relativa facilidad. Mucho menos pensar que objetos difíciles (por ser tenues) nos serán inmediatamente visibles después de mucho esfuerzo. Al llegar el mes de noviembre, ya nos es posible ver, temprano en la noche, varias constelaciones del hemisferio sur celeste que poseen varios ejemplares de galaxias muy interesantes para observar. En Fornax, el horno, y en Eridanus, una de las constelaciones más largas del firmamento, encontramos un importante cúmulo de estos objetos que, a pesar del pequeño tamaño de sus miembros, se puede comparar con otros del hemisferio norte; en Sculptor, el escultor, tenemos un conjunto más abierto que, en cambio, contiene varios excelente ejemplares que no tienen rival en todo el cielo. Para aquellos que disfrutan de la observación de este tipo de objeto, Sculptor es el mejor paraje en estos momentos.
Debido al tamaño de NGC 253, es recomendable que se utilice poco aumento, o moderado, aunque siendo suficientemente luminosa, puede aplicársele magnificaciones altas, especialmente en la región central. Al hacer esto, se distinguen, cómodamente, algunos puntos luminosos dentro del cuerpo de la galaxia, pero éstos son sólo varias estrellas de nuestra Vía Láctea que se anteponen a la más lejana. Con una apariencia muy semejante a NGC 253 tenemos a NGC 55, otra galaxia del tipo Sc localizada a más de 10º de la primera y prácticamente en el borde de la constelación de Phoenix (se puede utilizar a alpha Phoenicis como referencia para encontrar a este objeto, que está cerca de 4º al noroeste de dicha estrella). NGC 55, cuya magnitud es de 8.0, luce bien alargada, pero no tan definida como su otra compañera. Su centro es más tenue que el de la anterior, pero igualmente muestra ciertas variaciones en brillo que sugieren la existencia de las nubes de polvo, gas y estrellas que se detectan en las fotografias. También es posible distinguir varias estrellas muy tenues sobre la superficie de la galaxia, que probablemente pertenezcan a la Vía Láctea. Exceptuando el núcleo, el resto del cuerpo de este objeto es muy tenue, por lo que es más adecuado observarla con poco aumento, o con aumento moderado, si el ocular ofrece un campo de visión aparente suficientemente amplio que permita tener un área de espacio que nos ayude a contrastar el fondo del espacio con el cuerpo de la galaxia. NGC 300 también está clasificada como una galaxia ScII.8, pero su inclinación es menor que la de las anteriores, lo que hace que casi la estemos viendo de canto. Por tal motivo, NGC 300 se ve con una apariencia semejante a las de las galaxias elípticas. A pesar de que su magnitud es de sólo 10.0, su más reducida extensión y su forma ovalada permiten que se vea con mayor facilidad (más fácil aun que NGC 55). NGC 7793 también cuenta con una magnitud de 10.0, pero es más difícil de ver que NGC 300. Siendo otra galaxia espiral de clasificación Sd(s)IV, se ve como un parche alargado encerrado en un triángulo de estrellas de novena magnitud. Su centro también es alargado, pero no tan definido, aunque sí resalta del resto del cuerpo de la galaxia. El último ejemplar de este grupo que presentaremos es NGC 134, que, de entre las cuatro, es la más tenue (magnitud 11.0) y la más difícil de distinguir. Su tamaño puede compararse con el de NGC 7793, pero por ser menos brillante y no tener un centro prominente, se convierte en un objeto poco atractivo, si se compara con sus compañeras. A pesar de ello, resulta mucho más brillante que la mayoría de las galaxias que podemos encontrar en el cielo durante esta temporada. Pronto vendrán las noches de primavera, con sus incontables galaxias de diferentes tamaños, formas y extensiones. Pero por lo pronto, hasta que no se alcen por el horizonte los grandes conglomerados de Leo, Coma Berenices y Virgo, no hay otro punto en el cielo que resulte de mayor beneficio para el cazador de galaxias. |