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Dos gigantes de nuestro vecindario

— Juan Luis Martínez

En el universo, parece excepcional que los objetos estén solos en el espacio. Por lo general, al menos, están en pares o en grupos de más de dos ejemplares. Así pues, nuestra galaxia está acompañada por un conjunto de galaxias, a las cuales se les conoce como el Grupo Local. Éste está dominado por la presencia de tres espirales gigantes—a saber, M31, M33 y la Vía Láctea—y poco más de dos docenas de galaxias de menor tamaño (espirales, elípticas e irregulares) que orbitan bajo la influencia gravitatoria de las mayores. La más grande de todas es Andrómeda, una galaxia espiral que se encuentra a cerca de dos millones de años-luz de nosotros. Para el observador promedio, es fácil distinguirla como una nubecilla alargada de tercera magnitud, próxima a las estrellas centrales de la constelación que lleva el mismo nombre. Es, además, el objeto más distante que podría ver a simple vista en el hemisferio norte celeste.

M31Por su gran extensión (más de tres grados de longitud), unos binoculares son el instrumento idóneo para observar a M31, pues ofrecen un campo de visión amplio, imposible de reproducir en cualquiera de nuestros telescopios, en los que simplemente podemos verla por secciones. La mejor parte es, sin duda, su gran centro luminoso, al sur del cual se aprecia una diminuta, pero brillante nebulosidad: M32, una de las galaxias satélites de M31. Si movemos el telescopio un poco hacia el norte, veremos un segundo satélite, NCC 205, mucho más tenue que el anterior.

Si no nos entretenemos mucho en Andrómeda, y giramos el telescopio en línea recta hacia el sudeste, pasando por Mirach (beta Andromedae) y moviéndonos la misma distancia que hay de esta estrella a M3 1, encontraremos otra nubecilla brillante mucho más tenue que la anterior. Se trata de M33 (NCC 598), otra galaxia en espiral, que casualmente vemos de plano. Su magnitud de 5.9 la pone en el borde máximo de visibilidad para el ojo humano, condición que, desafortunadamente, sólo unos pocos pueden disfrutar. Al igual que para M31, los binoculares son el mejor instrumento de observación.

M33A través de un telescopio, M33 se muestra como una galaxia de tamaño aparente considerable, pero tenue. Lo que resalta inmediatamente es su centro ligeramente ovalado e irregular. Por otro lado, resulta ventajoso que se muestre de plano, pues esto nos ofrece la oportunidad de divisar algunos objetos masivos que pertenecen a esa galaxia. El más evidente de ellos está señalado con un par de rayas en el dibujo, y corresponde a NCC 604, una nube de estrellas, polvo y gas de magnitud 11; otro, NCC 595 (señalado con una flecha) se ve cuasi-estelar, es más tenue que la anterior. Ambos objetos son visibles en telescopios de hasta 6 pulgadas de abertura, mientras que telescopios de mayor tamaño son capaces de revelar varios más.


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